…y viajo por el mundo.
Me licencié en derecho, postgraduado. Estudié idiomas, , empecé a trabajar en un banco, después en algunas multinacionales y hasta cree mis propias empresas. En algún momento también compré un coche, una moto y techo donde vivir.
Me fui de vacaciones a lugares muy bonitos y caros donde descansé unos pocos días, retomando fuerzas para volver rápido a trabajar muy duro. Dicho de otra manera, me tragué de lleno, el «pack» casi completo de lo que mucha gente entiende como una «vida feliz». Yo no lo era.

En algún momento mi alma me pidió vivir en otros países y no tener la misma rutina día tras día. Ver otros lugares, comprender otras mentalidades y culturas, conocer personas distintas, hablar sus idiomas. Despertarme por la mañana y tener la cabeza vacia de tareas pendientes, limpia y fresca, preparada para el día en un nuevo lugar del mundo.
El destino final está escrito y antes o después, es el mismo para todos. Esto se sabe desde siempre.
¿Has visto el cielo hoy?¿Qué quieres hacer con tu vida?