Mi abrazo de 40 segundos
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Mi abrazo de 40 segund0s

Hay culturas donde apenas existe el contacto humano. Las personas en las culturas donde el abrazo es habitual y corresponde a un vínculo afectivo, no obstante, nos abrazamos poco. Cuando lo hacemos entre amigos suelen ser abrazos fugaces, livianos, poco duraderos o consistiendo en acercarse y juntarse rápidamente, quizás incluso con algunas palmadas o caricias sobre la espalda.

Será porque no nos damos cuenta o porque de algún modo nos incomoda quedarnos demasiado tiempo abrazando o siendo abrazados por alguien, hombre o mujer, con quien no tenemos un vínculo afectivo o amoroso. A algunos les pasa incluso con sus parejas, lo cual es terrible

No obstante, es cierto que los abrazos se dan: Los seguidores que celebran el gol de su equipo en comunión con la gesta, los familiares cuando se encuentran o se despiden, los conocidos en el ámbito profesional… y los buscamos tanto que incluso nos mandamos abrazos al despedirnos afectuosamente en una conversación telefónica, por email y hasta por Whatsapp, aunque esté vacío de contenido y sea sólo un formulismo.

Fue mi cuñado quien empezó a abrazar a toda la familia. Hoy por hoy, en mi familia nos saludamos y nos despedimos con un abrazo. Siempre.

En estos días, viendo el modo en el que mueren tantas personas estoy entendiendo muy bien que abrazar a los tuyos es muchísimo mejor que un “hasta luego”… por si ese “luego” no llega nunca.

Si pudiéramos recuperar unos minutos a nuestros seres queridos fallecidos, sin duda, los abrazaríamos profundamente. Estoy hablando también del abrazo de una madre a sus hijos, de los hijos a los padres y de los abrazos a los abuelos. El abrazo es el medio más efectivo de transmisión de cariño.

Todos esos abrazos tienen como componente fundamental el tiempo/duración y sobretodo la afectividad pura. Cuando el abrazo es de unos segundos o tan sólo un poquito más de tiempo de lo habitual busca efecto balsámico, protector, aporta paz y seguridad. Las personas que se abrazan unos segundos seguidos, intercambian positivamente su energía, transmiten consuelo y alivio frente a la angustia y la desesperanza, reconfortan el estado y fortalecen el ánimo

Las personas que se abrazan por unos segundos seguidos consiguen la comunión de sus almas, generando energía positiva atraída del universo infinito a los cuerpos finitos. Es exactamente la misma conexión que se produce cuando una madre toma en brazos hacia ella a su bebé.

Abrazarse es inherente al SER.

Propio del ser humano.

Hoy, con el virus circulando no se sabe si aquí mismo, no podemos hacerlo por la distancia de seguridad, pero sí imaginarlo. Cerrar los ojos y sentir que un abrazo de 40 segundos. Tengo la certeza que no faltará el abrazo si uno se entrega todos los días hasta que esto pase. Es lo poco que se puede hacer a las personas que signifiquen en nuestras vidas. Esas que hacen que nuestra vida no se haya detenido del todo

Son nuestros angeles de la guardia. Nuestra única esperanza.

Que mi abrazo sirva para inyectar en el alma, fuerza y energía en estos momentos.

© Ramón Núñez | 2020