Mi Buenos Aires querido!
8
post-template-default,single,single-post,postid-8,single-format-standard,bridge-core-1.0.6,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1300,qode-theme-ver-18.2,qode-theme-bridge,disabled_footer_top,wpb-js-composer js-comp-ver-6.0.5,vc_responsive

Mi Buenos Aires querido!

Mi Buenos Aires querido! -cantaba el tango Carlos Gardel-. Me enamoré de Buenos Aires y me enamoré en Buenos Aires. Tuve un fin de semana fantástico allí. Un domingo, Sol (Solange) me llevó a casa de sus padres a comer un asado!! Su padre pinchaba una y otra vez un gran trozo de carne en la parrilla (léase parriiiiisha!) hum! buena gente el papá pero… me inquietaba mucho la manera como pinchaba! ¿Por qué me miraba al pinchar? (cuando me haga una casa, copiaré el horno -me gustó-).

La mamá (Irene) una delicia! Ya nos conocíamos vía facebook. ¿Los hermanos? De cine! (aunque, lo siento chicos, Brenda es mi «loca» favorita). Después fuimos a casa de Vane. Su familia estaba allí reunida en pleno (un cumpleaños). Buena gente! Muy agradable el poquito rato que allá estuve. Preguntas del viaje, de la rejodida situación de España, etc. Son de 10! Todos! Acompañamos a Vane a un partido de Voley y allí se quedó (curioso, 2 «Vanes» en mi vida y las dos jugadoras de voley!!). Después de eso, Sol me llevó a conocer a su «nonna». Yo pensé que íbamos y ya, pero no! era la cena (vi como el papá de Sol añadía una silla y un plato más, glups! juro que yo no sabía… menos mal que ya no tenía el pincho en la mano…). ¿La abuela? Los ojos de la «nonna»!! (abuela en italiano)… para morirse de gusto! Tenía la mirada de las personas que ya no hacen las cosas por obligación (87 años). La sonrisa de quien quiere reir porque lo pasa bien y no por cumplir.

Te absorbía con su conversación: un deleite! Un lujo! Un gusto esa velada! No me hubiera ido nunca.

Yo quiero mirar a unos ojos así toda mi vida y ver el mundo allí dentro sabiéndo que no me voy a cansar nunca de mirarlos. Por muchos años que pasen y castiguen el cuerpo… bravo por la mirada de la nonna!, «la forza della donna italiana», porque eso sí, esa mujer tiene una mirada que seduce pero tiene que gastar mal genio por un tubo!!. ¡Puro carácter! … pero conmigo no. ¡Genio y figura la «nonna»!

Todo fue una especie de milagro. La conversación interesante. La sonrisa placentera. La serenidad de las personas mayores. Me habló… -más en italiano que en castellano-, y me cantó! -sí, una canción italiana!!!- y a mí me encantó la «nonna». ¡Me enamoré de la «nonna»! El padre de Sol -hijo de «nonna»-… yo no sé que pensará ya, pero desde aquí le digo que hasta esas Rottweiler agresivas que tiene en su casa aplacarían su furia si vieran la cara de felicidad que tengo en este momento mientras escribo esto, recordando ese día. Fue un honor: Un fuerte abrazo Lorenzo!!!

© Ramón Núñez | 2011