Ushuaia-Argentina
Curiosamente, los días anteriores también estuve muy triste. Quizás fue el cansancio, la ola de frío de la Antártida, las pocas horas de luz en Ushuaia o mi cumpleaños en solitario…, no sé. Mis pensamientos rondaban una y otra vez una idea que arañaba mi corazón que era que algunas personas ondean la bandera de la nobleza y, probablemente sin maldad, dejan patente que la humildad y la sencillez son a veces un parapeto pintado de urgente amarillo, quizás interesado, puede que involuntariamente contagiado de falsedad, un disimulado de soledad bajo las luces caducas e intermitentes de los flashes y, sin querer herir, herir, y sin plantar casi, cosechar, a cambio, los frutos de los mejores afectos ajenos (no tengo mucha gama de grises, y qué?). Bah! En realidad, qué importa?
Yo ya perdoné... aunque desearía de corazón que las cosas no fueran así...
Usuhaia (Argentina), 21 de Julio de 2011
© Ramón Núñez | 2011